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CONCIENCIA ANIMAL: LA ESTERILIZACIÓN

09-08-10

  1. ¿POR QUÉ ESTERILIZAR?

 

En primer lugar, hemos de pensar en la situación que se vive actualmente en España con respecto a la superpoblación de animales de compañía que existe. Demasiados perros y gatos no son queridos, sus dueños se cansan de cuidarlos y de atenderlos y acaban siendo abandonados. Se pueden encontrar camadas abandonadas en contenedores, en carreteras, incluso en pleno campo. Incontables animales de compañía mueren en la calle de hambre, enfermedad o por atropello, en absoluta soledad. Otros acaban en los albergues de las protectoras de animales, donde son alimentados y controlados por un veterinario, pero no tienen algo esencial: un hogar y el amor de un dueño. Por esta carencia muchos de ellos acaban muriendo de pena. Y los que viven lo necesitan más de lo que imaginamos.

 

Tú puedes ayudar a acabar con esta tragedia, asegurándote de que tu animal de compañía no contribuya a esta superpoblación. Recuerda que aunque encuentres una casa para los cachorros de tu perra o de tu gata, les estás quitando la oportunidad a otros de ser adoptados.

 

Además de esto, esterilizar a tu animal también supone muchos beneficios para la salud del mismo:

 

En los machos:

 

-          Reduce la agresividad.

-          Elimina las peleas por dominancia.

-          Previene posibles problemas prostáticos.

-          Reduce el instinto de fuga en busca de una hembra y la ansiedad sexual.

-          En los gatos reduce el marcaje con orina.

-          Aumenta la esperanza de vida descartando posibles enfermedades.

-          Hay más higiene en casa, ya que reduces el marcaje con orina.

-          Según el “American Journal of Veterinarian Research” la longevidad de un perro castrado aumenta un 24% y la de un gato un 36%.

 

En las hembras:

 

-          Evita la pseudogestación o “embarazo psicológico”.

-          Elimina el celo y, con él, la pérdida de sangre.

-          Reduce el instinto de fuga en busca de un macho y la ansiedad sexual.

-          Previene el desarrollo de tumores de mama e infecciones de útero.

-          En las gatas reduce los maullidos.

-          Aumenta la esperanza de vida descartando posibles enfermedades.

-          Hay más higiene en casa, ya que eliminas la posibilidad de manchas ocasionadas por el celo.

-          Según el “American Journal of Veterinarian Research” la longevidad de una perra castrada aumenta un 20% y la de una gata un 40%.

 

 

  1. ¿EN QUÉ CONSISTE?

Es una intervención quirúrgica muy sencilla que se realiza con anestesia general y que consiste en la extracción de los órganos reproductores. Se trata de una operación de mínimo riesgo, de la cual el animal se recupera perfectamente al cabo de dos o tres días.

 

 

        3. ¿CUÁNDO ESTERILIZAR?

 

Hembras: a partir de los 12 meses (después del primer celo).

Perros machos: a los 12 meses (razas grandes: 18 meses).

Gatos machos: a partir de los 7 u 8 meses.

 

4.      FALSOS MITOS Y CREENCIAS ERRÓNEAS

-          “Me da pena quitarle el disfrute sexual al animal”: No podemos quitar lo que no existe. Los animales (con pocas excepciones, como los grandes simios) no viven la sexualidad como los humanos, porque no han dado el paso emotivo que ello implica. Para un animal, el sexo es únicamente el proceso físico de reproducción. Si comer y beber es la garantía de la supervivencia individual, el sexo lo es para la permanencia de su especie. En el hombre el sexo es una finalidad en sí mismo, en el resto de los animales la finalidad única sigue siendo concebir una cría.

La prueba más clara es que la hembra sólo acepta la monta cuando está en celo, es decir, cuando su cuerpo presenta una exigencia hormonal. Fuera de esta situación, se niega al sexo e incluso puede rechazar al macho de forma muy agresiva, lo que evidencia que para ella no existe una situación de placer relacionada con el sexo, sino una situación de necesidad hormonal. De igual forma, el macho sólo busca la monta cuando recibe información química de una hembra en celo.

-          “He oído que tienden a engordar mucho”: Un animal que se alimenta de forma inadecuada engordará, esté operado o no. Por lo tanto, en ambos casos tenemos que tener la misma preocupación en controlar su comida y en facilitar que haga ejercicio físico adecuado para estar sano. Si el animal que va a ser operado ya tiene tendencia a engordarse, el veterinario te dará las instrucciones precisas para evitarlo, además de ello, ya existen en el mercado piensos bajos en calorías (light).

 

-          “Es que dicen que les cambia el carácter”: Después de la castración, solamente se modifican como consecuencia directa aquellas conductas ligadas a sus hormonas, como el hecho del marcaje y la territorialidad en los machos. Es falso que pierdan vitalidad, inteligencia o ganas de jugar.

 

-          “Las hembras deben criar al menos una vez”: Esta afirmación es completamente falsa. Estamos hablando de procesos hormonales y químicos, por lo que si están castradas no tendrán ninguna necesidad de reproducirse, y por lo tanto tampoco tendrán embarazos psicológicos, ni stress o ansiedad estacional. La “llamada de la maternidad” en las hembras desaparece por completo (junto con todos los problemas que conlleva) con la OVH.

 

-          “ Es que es caro…”: El coste de esta cirugía te resultará una ganga si lo comparas con el total derivado de sumar el gasto de atender a la hembra durante los dos meses de embarazo, más los dos meses de atención a los cachorros, que son un buen pico en medicación, alimentos especiales, posibles complicaciones, etc. Además de lo que te ahorras en los futuros problemas que podría tener por no estar operada. En el caso de los machos, también ocasionan gastos las curas, tratamientos y, en algunos casos, operaciones, a los que hay que someterlos, fruto de las heridas, infecciones y accidentes que pueden sufrir por participar en peleas de territorialidad. No digamos también el sufrimiento de los dueños cuando se escapan de casa al menor descuido en busca de hembras en celo y se exponen a toda clase de peligros en la calle o el campo.

 

-          “¡Es que es de pura raza!”: En este caso será como uno de cada cuatro que van a parar a una carretera, perrera o refugio, así que prueba otro argumento. Pero hay otra cosa más, infinitamente más cruel, que afecta en muchas ocasiones a los “pura raza”: que el dueño se lo quita de encima cuando ya está viejo o enfermo, o ambas cosas juntas, porque ya no están en condiciones de “darse el tono” con él y con su pedigree.

 

-          “Es que quiero tener un hijo de mi animal”: Ningún hijo de tu animal va a ser su fotocopia. Olvídate. Es lícito que quieras prolongar todo lo posible, para siempre si puedes, la existencia de ese animal al que adoras.  Para ti no habrá otro igual que él, es cierto. Por eso, no busques expresamente reemplazarlo por otro de su sangre. Deja que sea especial y único, y cuando se haya ido, date el tiempo que necesites para compartir tu vida con otro, que será seguro diferente pero también se convertirá en especial y único, y también llegarás a quererlo de la misma manera, sin pretender reemplazar al primero, que seguirá en tu corazón para siempre. Otro animal vendrá con la única intención de que compartas su vida con él, y llenártela de buenos momentos.

 

-          “Yo me responsabilizaré de las crías”: Nadie lo duda, pero atiende a esto: tendrás una camada que darás a personas cercanas y de tu confianza. Cada una de estas personas tiene tu mismo derecho a disfrutar de la misma ilusión, y seguirán criando. ¿Puedes garantizar que te harás cargo de estos miles de animales fruto de tu primera ilusión? ¿Te preocupa que los hijos de tu adorado animal, que llevan su sangre, tengan un final agónico muriendo de hambre o enfermedad al haber sido abandonados, o siendo sacrificado en una perrera, o que viva atado el resto de su vida con un dueño que lo maltrata, que sea envenenado, ahorcado, o que lo utilicen para lucrarse a su costa haciéndolo participar en peleas de perros? Entonces hazte realmente responsable, evitando que esto ocurra.


 

Protectora de Yecla - Tel. Adopciones: 693487378


CES: 694470181


(9h-14h) de lunes a sábado

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